
La
joven de los tirabuzones dorados, muy concentrada en el minucioso examen de una
manzana que le acaba de entregar una serpiente que pasaba por ahí, ve venir a
su compañero. Parpadea, repite, se restriega los ojos, vuelve a enfocar y al
fin levanta una ceja.
El
joven semidesnudo que zigzaguea por...