martes, 3 de septiembre de 2019

¡Por favor, por favor!

Antes de abrir la puerta comprobé que  no me quedara otra cosa que hacer en el cuarto de baño. Me había duchado y, pese a estar en una casa de campo con piscina, en un mes de agosto tórrido como el que más,  me había secado el pelo con secador. Llamaron a la puerta, respiré un minuto...